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Un curso intensivo de “iluminación”

Broch-Charpak-coverConviértase en brujo conviértase en sabio. La desmitificación científica de las supersticiones y los fenómenos paranormales. Por Georges Charpak y Henri Broch. Ediciones B. Barcelona, 2003. 225 páginas.


Cuando se unifican los esfuerzos de un premio Nobel de física (Charpak) y de un prominente educador en el pensamiento escéptico (Broch) se espera un resultado de alta calidad. La obra Conviértase en brujo conviértase en sabio satisface ampliamente las expectativas: agrupa el estilo claro y ameno de Broch con la seriedad y el peso argumentativo de Charpak sobre la ciencia, la pseudociencia y sus influencias en la humanidad.

“Brujos y Sabios”, el primer capítulo del libro, presenta varios temas que se repiten a lo largo de la obra. Trata el conflicto entre la credulidad y el pensamiento racional, llevándolo hasta los magos y astrólogos de antaño. Señala los beneficios que ha traído la ciencia a la humanidad, resaltando a la vez los riesgos que conlleva ignorar los resultados científicos: superpoblación, armas de destrucción masiva e ignorancia de funcionarios estatales con respecto a las consecuencias de sus decisiones, entre otros.

El segundo capítulo es un ameno curso intensivo de fenómenos paranormales, titulado “Los primeros estadios de la iniciación”: un sarcasmo claro sobre las tradiciones “iniciáticas”. El lector encontrará métodos para hacer cartas astrales y perfiles astrológicos que recibirán las mejores calificaciones de amigos y parientes; su funcionamiento se explica por el efecto Barnum: si el contenido es ambiguo pero se maquilla con un lenguaje aparentemente específico, cualquiera puede acomodar sus circunstancias a lo que lee. Para recordar: el efecto también resulta útil en discursos políticos o empresariales.

El lector podrá “aprender”, entre otras, las siguientes “proezas”: tener visiones extáticas, transmitir pensamientos, levitar, controlar el miocardio, atravesarse con agujas, caminar sobre el fuego, inflingirse cortes que sanan instantáneamente, y doblar trozos de metal con el pensamiento. Al mismo tiempo, se lleva a cabo el verdadero aprendizaje: los autores presentan algunos de los fundamentos científicos y de prestidigitación que explican estos “portentos”.

“Las coincidencias exageradas…” es uno de los capítulos más ilustrativos. Aquí se muestra cómo la incomprensión de la estadística hace que sucesos naturales poco frecuentes sean interpretados como sobrenaturales. Por ejemplo, en un show televisivo de una hora, con un millón de espectadores, cualquier charlatán podría asegurar que es capaz de fundir bombillas eléctricas a distancia. La central de la televisora recibiría una abrumadora confirmación de los “poderes” del charlatán: estadísticamente se esperaría recibir hasta 2.000 llamadas de atónitos televidentes confirmado el “milagro”. Algo similar ocurre con las coincidencias en las fechas de nacimiento, el recuerdo de un conocido al que sigue una llamada telefónica que informa de su muerte, caras de “Jesucristo” que aparecen en manchas de humedad, y otras casualidades que la gente toma por sobrenaturales. En ciudades con millones de personas, lo verdaderamente sobrenatural sería que nunca ocurrieran.

El cuarto capítulo, “Investigaciones a lo Sherlock Holmes”, es un recuento de mitos ampliamente expandidos junto con sus explicaciones racionales, que no reciben la difusión adecuada. Charpak y Broch refutan la radiestesia concluyentemente: presentan la primera explicación racional dada por Eugène Chevreul en 1833 y la complementan con tests que los propios autores efectuaron a varios radiestesistas sin obtener resultados positivos. Continúan el “misterio” del Sarcófago de Arles-Sur-Tech (que produce agua de forma “milagrosa”) y mitos ecologistas firmemente arraigados que demonizan las cantidades de radiación ambiental (provocando consecuencias sociales más graves que la propia radiación).

El capítulo quinto se adentra en los aspectos sociológicos de la creencia en lo sobrenatural. Los autores muestran preocupación por la tendencia creciente de aceptación de lo oculto mientras presentan conclusiones sorprendentes y preocupantes. Un ejemplo: contra toda expectativa, el grado de educación no brinda inmunidad respecto a la aceptación de lo paranormal. En esta misma línea, critican el reemplazo del pensamiento racional por juicios basados en la emoción.

Llegamos así a las conclusiones finales, en las cuales se destaca una y otra vez lo trascendental que resultan la educación y el pensamiento crítico para el futuro y la supervivencia de la humanidad. En este mismo momento, gente totalmente ignorante está tomando decisiones cruciales para el planeta. Según los autores, aún hay tiempo para revertir esta situación de analfabetismo generalizado. La obra revisada es muy recomendable. Constituye una buena elección para quien desee ingresar al mundo paranormal sin dejar en el camino el deseo de saber.