Reseñas

Scienza & Paranormale: vigencia de un modelo de divulgación científica

screen-shot-2016-11-17-at-12-45-56-pm-copyEn diciembre de 2006, se distribuyó el número 70 de la revista bimestral Scienza & Paranormale. Se trata de un pequeño gran acontecimiento: los setenta números de S&P son un hito en la historia del periodismo científico aplicado a la reflexión, comprensión y análisis de las afirmaciones extraordinarias. Eso no es todo: en 2008 se avecina un hito mayor. El CICAP (Comitato Italiano per il Controllo delle Affermazioni sul Paranormale), el impetuoso centro que edita S&P, festejará, organizando un gran encuentro internacional, sus veinte años de vida.

Desde 1988, el CICAP no ha dejado de crecer. Cada dos años, celebra una convención nacional, sus miembros han aportado admirables artículos e investigaciones en S&P, en la web (www.cicap. org) y en decenas de libros, medio centenar de los cuales fueron publicados por Avverbi (www.avverbi.it), constituida desde 1997 en la primera editorial escéptica europea.

Gracias al aporte económico de sus miembros, el CICAP ha construido su sede en Pádova y ha tendido una activísima red de delegaciones en todo el país. Hoy se puede decir que la inserción del CICAP en la cultura italiana tiene una forza indiscutida.

Desde James Randi hasta la fecha, se sabe que uno de los grandes atractivos mediáticos de las organizaciones escépticas ha sido nutrirse de ilusionistas y mentalistas especializados en fraudes paranormales. El CICAP llevó esta idea al extremo, acercando a los mejores magos italianos. No en vano su propia alma —¡y testa!— máter, Massimo Polidoro, es uno de ellos. Psicólogo y escritor prolífico, su influencia —en la revista, en el comité, en la presencia pública del CICAP— fue inmensa. Ahora, Polidoro da un paso al costado: el nuevo director de S&P será Lorenzo Montali, también psicólogo y co-fundador del CICAP.

Desde que bosquejaron sus primeros objetivos, los escépticos italianos promocionaron un enfoque educativo y centrado en la aplicación del método científico en el análisis de las creencias paranormales, orientación que se advierte en la mayoría de sus actividades.

Tal vez porque en Italia la religión es un tema sensible —pero también porque fue la política inicial de los grupos que surgieron a semejanza del CSICOP, ahora CSI, en todo el mundo—, el CICAP se mantuvo bastante al margen de las polémicas religiosas y políticas.

No obstante lo cual sus miembros nunca dejaron de involucrarse en debates donde las creencias incurren en intrusismo paracientífico, esto es, cuando los religiosos se pronuncian en asuntos que no son de su competencia. Por eso, otro de los aciertos del CICAP ha sido contar con químicos como Luigi Garlaschelli, experto en ilusiones perceptivas, faquirismo y reproducción de milagros religiosos, como es el caso de la supuesta licuefacción de la sangre de San Genaro.

En suma, los setenta números de S&P y el inminente cumpleaños del CICAP son una oportunidad para ratificar la vigencia del modelo de divulgación impulsado por Carl Sagan, Paul Kurtz y tantos otros: aprovechar las creencias asombrosas para traficar conocimientos científicos y hacer avanzar el pensamiento crítico en la sociedad actual.