Pastillas

SATÁN Y EL HORNO DE MICROONDAS

Un joven de aproximadamente 25 años, se cortó una mano con una sierra circular, creyendo que llevaba la “marca de la bestia”. No conforme con ello, cocinó su mano en un horno de microondas, y luego llamó al 911.

Luego del hecho, permanece bajo custodia en la unidad de enfermedades mentales del Kootenai Medical Center, EE UU, según informó la agencia Associated Press, el 9 de enero pasado.

El sujeto se hizo un torniquete en el brazo antes de cortarse la mano, para prevenir el sangrado intenso que posiblemente lo hubiera llevado a la muerte. No está claro todavía si tiene antecedentes de haber padecido alguna enfermedad mental.

A veces nos preguntamos qué motivos llevan a las personas a cometer este tipo de hechos que podrían calificarse, como mínimo, de aberrantes. Bueno, tal vez le ha servido de inspiración el pasaje del Libro Revelaciones, del Nuevo Testamento en el que se cita a un ángel que dice, palabra más, palabra menos, que si alguien adora a la bestia y recibe su marca en la frente o en la mano, beberá el vino de la furia de Dios. También, en San Mateo se sugiere que si nuestra mano derecha es causa de pecado, debemos cortarla y arrojarla, ya que es preferible perder una parte del cuerpo que todo nuestro cuerpo entre derecho al Infierno.

Para algunos, seguramente resultaría tentador hacer bromas de mal gusto sobre este episodio. Nos abstenemos de hacerlo pensando en que podría tratarse de un enfermo mental o de un sujeto que creyó literalmente en lo que dice la Biblia, lo cual es cada vez más común en estas épocas de fundamentalismo religioso.