Voces Disidentes

Por qué no soy un fan del Calentamiento Global

En el contexto actual, se plantean aquí algunas dudas sobre los hechos, sus consecuencias y las acciones recomendadas para minimizar los supuestos daños que producirá el “calentamiento global”, según concluye el denominado “consenso científico”.

Definición del problema

Para exponer claramente el tema que voy a tratar, presentaré a continuación las principales afirmaciones planteadas por quienes adhieren al “consenso científico”. Básicamente, sostienen que:

      Existe un proceso de calentamiento general de la Tierra al que se ha denominado “calentamiento global”.
      Dicho proceso es consecuencia, principalmente, de un aumento de la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera.
      Este aumento se debe a las emanaciones de CO2 producidas por el hombre en los procesos de generación de energía (es la llamada “influencia antropogénica”).
      Estas emanaciones se han incrementado notablemente desde la Revolución Industrial.
      Los denominados “países desarrollados” son los principales productores de estas emanaciones.
      Según algunas proyecciones, este calentamiento traerá consecuencias gravísimas para la supervivencia del hombre (y de otras especies).
      La situación es alarmante, con características de catástrofe.
      La necesidad de una acción para detener o al menos frenar esta situación es urgente.
      Las afirmaciones son verdaderas porque sobre ellas existe un “consenso científico”

Como consecuencia de estas afirmaciones, existe una propuesta “oficial” de acciones destinadas a frenar este proceso aparentemente grave. Ellas son:

      Reducir las emisiones globales de CO2.
      Adherir al Protocolo de Kyoto1.
          Este protocolo fija un objetivo de reducción de emisiones del 5,2 por ciento respecto del nivel alcanzado en 1990.
          Establece mecanismos de flexibilidad (iniciativas de aplicación conjunta, comercio de derechos de emisión y mecanismos de desarrollo limpio).

Análisis de las afirmaciones y acciones Enfoque epistemológico y científico

El último reporte del IPCC ha declarado al calentamiento global como un hecho “inequívoco”2 (¿qué tendría para decir Karl Popper sobre esta afirmación?). La ciencia nunca se manifestó de esta manera. Así formulada, una afirmación resulta contraria a la propia filosofía de la ciencia, a la propia esencia de su método. En esta aseveración veo más bien una trampa retórica3, algo a lo cual la ciencia nunca ha necesitado apelar, aunque otras disciplinas sí.

¿Existen controversias sobre la veracidad de las afirmaciones antes enumeradas? Sí, las hay, y son muchas. Y algunas de ellas sobre temas centrales, como la interpretación de la relación entre la concentración de CO2 y la temperatura en la superficie del planeta4, casi se podría decir que — desde el punto de vista técnico— es el nudo mismo del problema.

¿Por qué no se conocen masivamente estas diferencias de opinión? Porque se ha apelado a un concepto denominado “El Consenso” y con esto se ha eludido el debate abierto. Quien lo describe muy bien es Michael Crichton5 en su conferencia Aliens cause global warming (Los alienígenas causan el calentamiento global)6. Dice Crichton:

“No existe algo así como ciencia consensuada. Si es consenso, no es ciencia. Si es ciencia, no es consenso. Punto.” (There is no such thing as consensus science. If it’s consensus, it isn’t science. If it’s science, it isn’t consensus. Period.)

Los consensos y las mayorías no son mecanismos de validación de veracidad alguna. Para la ciencia, el consenso no tiene importancia: un solo investigador podría ser el que está en lo cierto y ello no causaría ningún problema al conocimiento científico. Tal como dice Crichton en la misma conferencia: “Los grandes científicos de la historia son grandes, precisamente, porque rompieron el consenso”.

Para comprender cómo se ha obtenido este consenso, resulta ilustrativa la nota7 del periodista Neil Collins aparecida en el diario inglés Telegraph. En ella cita una carta del vice-presidente de la Royal Society donde se recurre a los medios del Reino Unido para no dar espacio a quienes intentan distorsionar “las evidencias sobre el consenso científico del cambio climático”, sugiriendo sutilmente que muchos están financiados por grandes compañías petroleras y por lo tanto sus resultados deben estar condicionados.

Los consensos tienen que ver con la política, no con la ciencia. Y de eso se trata: de política y economía.

Enfoque político-económico

El hombre es la única especie del planeta que no se adapta al medio para su supervivencia sino que va adaptando el medio a sus necesidades y deseos. Para lograrlo se vale de los conocimientos que adquiere utilizando una característica muy especial que lo distingue del resto de los seres vivientes del planeta: su capacidad de razonar, conceptualizar y actuar.

Civilización industrial vs. calentamiento global

La civilización industrial en la que vivimos, la cual comenzó hace ya dos siglos con la Revolución Industrial, ha permitido que centenares de millones de personas puedan sobrevivir (la producción de alimentos no ha aumentado usando recetas bíblicas) y que el estándar de vida de la mayoría de los habitantes del planeta sea incalculablemente mayor que el que pudieran haber siquiera soñado los más ricos reyes de hace doscientos años.

Gracias a la ciencia, el hombre ha ido progresando en sus conocimientos y, al aplicarlos, ha actuado, generando lo que hoy podemos llamar la Revolución Tecnológica, de la que todos disfrutamos. El motor que ha impulsado a estas acciones ha sido la búsqueda permanente del hombre para pasar de estados menos satisfactorios a otros más satisfactorios. Este es el simple motivo por el que el hombre actúa. Por lo tanto, me pregunto si las acciones propuestas para frenar el calentamiento global nos harán pasar a un estado más satisfactorio.

Un indicador bastante interesante que refleja el progreso es la producción de energía per cápita, lo cual resulta bastante razonable, dado que cualquiera de los medios de los que hoy disfrutamos —transporte, calefacción, refrigeración, comida, comunicaciones, salud, confort, entre otros— requieren del consumo de energía. Y cuanto más elementos demandamos, más energía requerimos. Así lo hemos venido haciendo año tras año. Un comentario al margen: Es notable como casi damos por sentado que tenemos estos elementos porque es natural que así sea, tanto que resulta imposible que nos quedemos sin ellos. Al utilizarlos, nunca pensamos en todo lo que implica que puedan ser producidos.

Volviendo al tema: el aumento de las emisiones de CO2 está íntimamente vinculado con este lógico incremento en la demanda de energía por haber sido la combustión el mecanismo más utilizado para su generación. Como todos sabemos por nuestros conocimientos básicos de química, además de calor, la combustión produce CO2. Hoy, los combustibles más utilizados son los hidrocarburos, pero en realidad cualquier combustión produce CO2. La conclusión es contundente: para disminuir la emisión de este “satánico” gas debemos disminuir también el uso de la combustión como medio de obtención de energía.

El problema que ello trae aparejado es que con la excepción del uso de energía nuclear (también muy cuestionada por los movimientos ecologistas), no existe hoy una tecnología que nos permita generar la cantidad de energía necesaria para la demanda mundial, sin hacer uso de la combustión. Y mucho menos aún podríamos hacerlo a los costos actuales. Por eso quiero ser claro en lo referente a esta cuestión: reducir la generación de energía y aumentar sus costos, costará vidas (y como siempre las de los más pobres8). No apelo al miedo sino al sentido común. Lamentablemente no hay magia en la realidad.

Pero de esto no se habla, sólo se habla de que el nivel del mar subirá 22 pies, mostrando imágenes de inundaciones catastróficas con miles de muertes, sin indicar que, en la peor de esas proyecciones, ello podría ocurrir en mil años.

Creatividad y poder de innovación

¿Estamos condenados a la catástrofe entonces? Pienso que no y voy a ejemplificarlo con la siguiente anécdota tomada de la conferencia de Crichton:

“En 1880, Elbert James, un “ecologista” de entonces, en un informe titulado Global 1900 —precursor del famoso Global 2000 de James Carter en 1980— profetizaba todo tipo de catástrofes debidas a la actividad perniciosa de la humanidad. Calculó que para 1900 la cantidad de estiércol de caballo producida por el aumento de la población equina de los EE UU —necesaria para mover tantos carruajes y transportar al aumento de población y actividad— llenaría un volumen tres veces al del Gran Cañón del Colorado.”

No he podido verificar la veracidad de la anécdota, pero es muy posible que alguien haya razonado de esa forma. ¡Imaginen lo que pensarían que podía pasar en el año 2000! Claro que no podían saber lo que la inteligencia y la creatividad del hombre libre podrían llegar a crear. Nunca habrían podido imaginar al motor de combustión interna y todas sus derivaciones.

Pensemos en cómo ha cambiado el panorama en los últimos 100 años. ¿Podemos dejar de evaluarlo cuando proyectamos lo que puede pasar dentro de 100 años? ¿No necesitamos que la incertidumbre sea mucho menor para actuar de una forma que con certeza nos va a afectar en lo inmediato?

Esto me hace acordar a cuando en la URSS los discursos justificaban el sacrificio de las generaciones de campesinos de aquel momento basados en la certeza del éxito de la planificación central de la economía, que traería un bienestar asegurado a las generaciones futuras.

Propaganda política

Prácticamente toda la información que recibió el público sobre el calentamiento global ha llegado en forma de propaganda. Propaganda política, silenciando a quienes no están de acuerdo con la postura antropogénica del fenómeno. Todo se muestra con características de catástrofe y apelando, como método, al uso del miedo9. La técnica es simple y efectiva: se genera miedo a algo y quienes promueven ese miedo se presentan como los salvadores que poseen la solución.

La más espectacular de estas propagandas ha sido, sin duda, la película promovida por Al Gore10: An Incovenient Truth11. Debe reconocerse que la filmación es una maravilla, está realizada de una manera magistral y con imágenes muy impactantes. Pero de ciencia, hay muy poco. Gore apela permanentemente a los sentimientos; llega hasta el extremo de relatar un accidente que tuvo su pequeño hijo, quien estuvo en coma por un tiempo. Con esto, Gore intenta demostrarnos que eso le cambió la vida y entonces debe darle ese mensaje al mundo. Realmente conmovedor, pero muy poco serio.

Resulta muy instructivo ver la película. Uno advierte claramente el dinero que hay en juego al fijarse en la producción. A modo de ejemplo: el escenario donde Gore está dando la conferencia (conferencia que es la base para el relato del film) tiene una pantalla gigante y hasta un ascensor en su costado derecho. Este elevador tiene por objeto —en un momento de su presentación— poder alcanzar la altura a la que llegaría el gráfico de temperatura si no hiciéramos nada al respecto. Todo este espectáculo lo hace para —mediante una humorada que provoca una carcajada general en el público — mofarse de los científicos “escépticos”12. Realmente la película es una burla a la concepción de la ciencia, y al verla con sentido crítico queda claro su enfoque político.

Otra película que ayuda a analizar este tema es la producida por el Channel 4 inglés La gran estafa del calentamiento global (The Great Global Warming Swindle)13, donde se muestra la otra cara de la moneda. La película no está mal producida, pero no puede competir con la maravillosa puesta en escena de la de Gore (¿Será que las petroleras andan cortas de fondos?), pero tiene un contenido que indiscutiblemente tiene que estar en el debate.

La muestra más reciente de la forma propagandística en que se difunde la temática han sido los conciertos llamados Live Earth, principalmente organizados y patrocinados por el mismo Gore. Voy a citar aquí un párrafo de una nota14 de Gabriel Calzada15 que, a mi entender, resume sabiamente lo irracional acerca de cómo se está manejando el asunto. Dice:

“La hipocresía de algunos no tiene límites. Un grupo de 150 estrellas de la industria discográfica ha estado actuando este fin de semana en nueve ciudades del mundo para tratar de convencernos de que estamos ante un Apocalipsis Climático provocado por el hombre y que debemos cambiar nuestras costumbres e imitar, no al hombre exitoso del siglo XXI sino al de Atapuerca. Shakira, The Police, Madonna, Red Hot Chilli Peppers, Enrique Iglesias, Maná y un sinfín de adictos a los vuelos intercontinentales, los aviones privados, las limusinas, las mansiones bien iluminadas y al último grito en cacharritos electrónicos, pretenden convencernos de que el mundo se acabará si los demás no dejamos de respirar o de conducir nuestros coches pasados de moda. Cualquiera diría que nuestros reproductores de CD dan vueltas gracias a carruseles de hámsteres convenientemente situados para hacer girar los discos.”

Toda esta espectacularidad, la muestra de personajes famosos difundiendo el mensaje (aunque no entiendan nada de él) y otras técnicas, van generando el clima para que cualquiera que se oponga sea considerado un “hereje” a la mejor manera de la antigua Inquisición. En su película, Gore (luego de la escena del ascensor) dice que esto no es un tema científico sino un tema moral y llama criminales a quienes se oponen.

Pienso que nadie lo ha dicho de una forma más cruda que el Dr. Stephen Schneider16 en una entrevista hecha por la revista Discover en octubre de 1989. Dijo el Dr. Schneider:

“Para captar la imaginación del público, tenemos que ofrecerle algunos escenarios aterradores, formular dramáticas afirmaciones simplificadas y poca mención a cualquiera de las dudas que podamos tener. Cada uno de nosotros tiene que decidir sobre el correcto balance entre ser efectivo y ser honesto” (To capture the public imagination, we have to offer up some scary scenarios, make simplified dramatic statements and little mention of any doubts one might have. Each of us has to decide the right balance between being effective, and being honest).

Poco se puede agregar a esta declaración.

El Protocolo de Kyoto17

La solución planteada por este acuerdo no tiene prácticamente ningún efecto para frenar el calentamiento pronosticado (incluso si aceptamos las hipótesis planteadas por el propio acuerdo). Sólo se entiende como un intento de reposicionamiento de las naciones en el contexto mundial actual, liderados por el relativamente nuevo movimiento político de los ecologistas.

Veamos algunos números. De cumplirse las proyecciones previstas por el propio acuerdo, se reduciría muy escasamente el calentamiento (0,19 ºC en los próximos 50 años) y se retrasaría en 6 años lo esperado para el 2100. Y ello a un costo, según algunos estudios, de un 1 por ciento del PBI (durante 100 años). Cito a continuación la conclusión de un artículo18 del economista catalán Xavier Sala i Martin19 por demás elocuente. Dice el economista:

“Estos cálculos se han hecho bajo el supuesto de que Kyoto acaba eliminando totalmente el riesgo de catástrofes. El problema para los defensores del protocolo es que ni siquiera eso es verdad. De hecho, se estima que si no hacemos nada, el aumento de temperaturas será de 2,8 grados centígrados en 100 años. Y si implementamos Kyoto las temperaturas aumentarán en 2,8 grados, no dentro de 100 sino de… ¡106 años!
¿Vale la pena sacrificar el 1 por ciento del PBI (500.000 millones de euros) cada año (repito, cada año) durante 100 años para posponer el calentamiento en sólo 6 años? La respuesta es no. Malgastar dinero para no conseguir casi nada es una mala idea, sea cual sea el tipo de interés.”

Por eso es que podemos inferir que el Protocolo de Kyoto tiene poco que ver con la solución del problema del calentamiento global y mucho que ver con posicionamientos políticos e ideológicos de determinados países y sus líderes.

Jacques Chirac lo dijo “brutalmente” en un discurso en las Naciones Unidas donde ve al acuerdo como un primer paso hacia la instrumentación de un gobierno global:

“Por primera vez, la humanidad está instituyendo un instrumento genuino de gobierno global, que debe encontrar un lugar dentro de la Organización Ambiental Mundial, la cual Francia y la Unión Europea desearían ver establecida” (For the first time, humanity is instituting a genuine instrument of global governance, one that should find a place within the World Environmental Organisation which France and the European Union would like to see established.) 20

El calentamiento global es un escenario político, donde hay políticos que quieren sacar provecho personal (¿irá Gore por el Premio Nobel de la Paz?) y otros que quieren intentar un nuevo experimento de control central de la economía (en este caso usando al mercado de la energía como tubo de ensayo). Continúa pareciéndome mucha política y muy poca ciencia.

Conclusión

Es fácil ver en una película el horror de un huracán, hacerle creer a la gente que el fenómeno es causado por el calentamiento global, que éste a su vez es provocado por el hombre, o mejor dicho por el “demoníaco” sistema económico creado por el hombre denominado capitalismo, donde la ambición no tiene medida y es insensible a esas muertes causadas por el huracán que se está mostrando.

Es menos fácil ver que si cambia la cantidad de energía generada o si cambia su costo, mucha gente se quedará sin el producto de dicha energía, ya sea por que no ha sido producida o porque no tendrá acceso a ella por su mayor valor. Y esto tiene consecuencias más concretas que el huracán, porque es real y no una hipótesis.

No veo que estemos ante ninguna situación alarmante ni de catástrofe. Estamos frente a un fenómeno que debe estudiarse seriamente, con toda la rigurosidad de la ciencia.

No veo tampoco evidencias de que esté en juego la supervivencia humana ni de ninguna otra especie como para tener que actuar con urgencia. La acción debería estar orientada a más investigación abierta. Sin política ni manipulación de la opinión pública.

La política debería dedicarse a generar las condiciones para dejar libres a los hombres para que conciban soluciones creativas para cada problema que se vaya presentando.

Así es como se han ido cayendo cada una de las catástrofes anunciadas en el pasado. No con organismos centralizadores que presentaban “La Solución” única, dogmática.

Demasiada gente ha sufrido las consecuencias de esta forma de ver el mundo para volver a cometer el error. Lo que sí veo alarmante es que parte de la comunidad científica acepte la idea de “consenso” como algo propio de su forma de verificación de veracidad de las afirmaciones. Esto corrompe nuestro método más eficaz de adquisición de conocimiento. Lo cual no es un tema menor.

El poder político tiene una astucia sin igual. En tiempos de Galileo atacaba a la ciencia por considerarla una amenaza debido a su forma no dogmática de ver y analizar la realidad. Hoy, el prestigio de la ciencia respecto de la adquisición de conocimiento es tal que ya no se la ataca sino que se la usa con fines políticos.

Pienso que, con este tema del calentamiento global, estamos viviendo el mayor uso político de la ciencia en su corta historia.

Por favor, no lo permitamos y demandemos un debate abierto. El tema bien lo merece. Por último y como resumen quiero decir que no estoy preocupado por el calentamiento global pero, citando el lema que promueve el sitio JunkScience.com21, sí estoy más preocupado por el clima intelectual22 (“I’m more worried about the intellectual climate”)


Notas

  1. Texto del tratado en español. http://untreaty.un.org/English/notpubl/kyoto-sp.htm
  2. Artículo del New York Times Science Panel Calls Global Warming “Unequivocal”
    http://www.nytimes.com/2007/02/03/science/earth/03climate.html?pagewanted=1&ei=5088&en=3a845c84e21df549&ex=1328158800
  3. Se está hablando seguramente sólo del calentamiento y no de la antropogénesis del mismo, a la cual se le da una probabilidad del 90% (sic). Pero muchos medios no lo difundieron de esa forma y no he visto al IPCC saliendo a desmentirlo.
    http://www.unep.org/Documents.Multilingual/Default.asp?ArticleID=5506&DocumentID=499&l=en /http://www.sciencedaily.com/releases/2007/02/070202085036.htm
  4. Existe una interpretación que manifiesta que la relación entre el CO2 y la temperatura existe pero que en realidad es el CO2 el que “acompaña” los cambios en la temperatura y no el que los provoca.http://www.co2science.org/scripts/CO2ScienceB2C/articles/V8/N48/EDIT.jsp También puede verse esto explicado en la película The Great Global Warming Swindle referida en este artículo. Hay más objeciones que podrían (y deberían) investigarse abiertamente y en profundidad: ¿cómo sabemos que un aumento menor en la temperatura global del planeta no nos pone en una situación mejor para nuestra supervivencia que la que tenemos hoy? La temperatura del planeta ha variado enormemente durante toda su historia, ¿cómo sabemos que la temperatura actual es la óptima para nuestro desarrollo y no la de unos grados más? ¿Podemos creer que justo en este momento que nos toca vivir estamos ante la temperatura óptima del planeta para el desarrollo de nuestra especie? ¿No es mucha casualidad? ¿No vale la pena una mayor investigación antes de intentar detener el proceso (en caso de que estuviéramos en condiciones de detenerlo)?
  5. Michael Crichton es un escritor y productor de cine, muy conocido como el autor de Jurassic Park y el creador de la premiadísima serie de TV ER. Su más reciente novela, Next, sobre la genética y las leyes, fue publicada en diciembre de 2006. Crichton es graduado summa cum laude en la Harvard College, recibió su MD de la Harvard Medical School, y estuvo investigando sobre políticas públicas junto con Jacob Bronowski en el Salk Institute for Biological Studies. Ha dictado cursos de antropología en la Universidad de Cambridge University y escrito en el MIT. En el bestseller State of Fear (2004) Crichton reconoce que el planeta se está calentando, pero cuestiona a los extremos escenarios sobre la causa antropogénica del calentamiento. Predice un calentamiento futuro de 0,8 ºC. (Sus conclusiones han sido ampliamente distorsionadas.) http://www.michaelcrichton.net/aboutmichaelcrichton-biography.html
  6. Conferencia dada en el California Institute of Technology el 23 de enero de 2005 (http://www.michaelcrichton.net/speech-alienscauseglobalwarming.html)
  7. Artículo del diario inglés Telegraph, “Global warming generates hot air”http://www.telegraph.co.uk/opinion/main.jhtml?xml=/opinion/2005/05/16/do1602.xml&sSheet=/opinion/2005/05/16/ixopinion.html
  8. Interesante análisis del National Center For Policy Analysis sobre el punto – http://www.ncpa.org/pub/ba/ba407/
  9. Sitios sobre técnicas de propaganda muy instructivos e interesantes:http://www.propagandacritic.com/articles/ct.sa.fear.html, http://www.sourcewatch.org/index.php?title=Fear,http://www.sourcewatch.org/index.php?title=Using_fear_as_a_political_tool ,http://en.wikipedia.org/wiki/Propaganda, http://en.wikipedia.org/wiki/Appeal_to_fear
  10. Albert Arnold Gore, Jr. (n. 31 de marzo de 1948), es un político y ecologista estadounidense. Fue vicepresidente de los Estados Unidos (1993-2001) bajo la presidencia de Bill Clinton y candidato a la presidencia del país en el 2000, cuando perdió las elecciones presidenciales frente a George Walker Bush.http://es.wikipedia.org/wiki/Al_Gore
  11. Película ganadora de dosPremios Oscar (Mejor documental y otro) http://www.imdb.com/title/tt0497116/, la película puede bajarse (para uso personal) del sitio http://www.verdadincomoda.org/personalcopy.htm
  12. Para quienes estén interesados, se muestran algunas de las tácticas de invocación al miedo en el siguiente clip de YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=_21b7mdJz2M (se ve el ascensor mencionado anteriormente, pero no la burla).
  13. Filme que cuestiona a la película de Al Gore. Puede verse completo en::http://stage6.divx.com/user/angkorwat/video/1348005/El-gran-timo-del-calentamiento-global-(VOS-Spanish) y el siguiente es el sitio oficial de la misma: http://www.greatglobalwarmingswindle.co.uk/. La película es polémica pero sumamente interesante. Para quien esté interesado en el tema es un “deber” verla y sacar sus conclusiones.
  14. Hipocresía Climática – http://libertaddigital.com/opiniones/opinion_38345.html
  15. Gabriel Calzada Álvarez es representante del CNE (www.cne.org/esp_index.htm) para España y presidente de Instituto Juan de Mariana (www.juandemariana.org)
  16. Uno de los defensores del efecto invernadero más vistos en los medios, que en los años 70 defendía con la misma convicción (aunque con menos fuerza mediática) la idea del “enfriamiento global”, tan popular en aquel momento.
  17. Es un instrumento internacional que tiene por objeto reducir las emisiones de seis gases causantes del denominado “efecto invernadero” (dióxido de carbono, metano y óxido nitroso, además de tres gases industriales fluorados: hidrofluorocarbonos, perfluorocarbonos y hexafluoruro de azufre), en un porcentaje aproximado de un 5 por ciento, dentro del periodo que va desde el año 2008 al 2012, en comparación a las emisiones al año 1990. Por ejemplo, si la contaminación de estos gases en el año 1990 alcanzaba el 100 por ciento, al término del año 2012 deberá ser del 95%. Es preciso señalar que esto no significa que cada país deba reducir sus emisiones de gases regulados en un 5 por ciento, sino que este es un porcentaje a escala global y, por el contrario, cada país obligado por Kyoto tiene sus propios porcentajes de emisión, que debe disminuir. Texto del tratado en español.http://untreaty.un.org/English/notpubl/kyoto-sp.htm
  18. Cambio Climático (IV): El Tipo de Interéshttp://www.columbia.edu/~xs23/catala/articles/2007/canvi_climatic/canvi_climatic_4_El_Tipo_de_Interes.htm
  19. http://es.wikipedia.org/wiki/Xavier_Sala_i_Mart%C3%ADn
  20. http://www.sovereignty.net/center/chirac.html (Speech by Mr. Jacques Chirac French President to the VIth Conference of the Parties to the United Nations Framework Convention on climate change. The Hague – Monday, November 20, 2000)
  21. www.junkscience.com
  22. http://store.demanddebate.com/demanddebate-tshirt.html