Cartas de Lectores

Pensamiento crítico en las escuelas

Estimado Director:

Estoy pensando si de alguna manera se puede incentivar la enseñanza del pensamiento crítico en las escuelas.

No vale la pena solicitar al Ministerio de Educación que se ocupe del asunto. Con el presupuesto educativo que disminuye y los obstáculos burocráticos que aumentan, cualquier iniciativa estatal emplearía años para lograr un resultado destacable.

Sin necesidad de dedicar mucho tiempo y dinero, sería suficiente comenzar con un simple experimento exploratorio para sondear el interés por parte de las escuelas.

El experimento consiste en elegir un tema entre los ya establecidos por el programa de estudios de la escuela. Por ejemplo puede ser algún capítulo del libro de historia, geografía, matemática, o lo que sea. Cuando llega el día previsto por el calendario del programa, el profesor lo explica a los alumnos como normalmente lo hizo en años anteriores. Al día siguiente, un escéptico reemplaza al docente y explica el mismo tema, pero analizándolo desde un punto de vista crítico. Después toca a los alumnos indicar lo que les gustó —o no— de cada uno de los enfoques, y si tienen ganas de repetir la experiencia con otra materia.

Con un poco de suerte, es posible que el ejercicio despierte un mínimo de entusiasmo en los docentes o en los alumnos. Si así fuera, no queda otra que empezar a martillar antes que el hierro se enfríe. Un incentivo inmediato para mantener vivo el interés y darle continuidad a la iniciativa es inyectando dinero, por ejemplo dando becas a los docentes o bien contribuyendo a los gastos de la escuela.

El ingrediente fundamental del experimento inicial es un escéptico con buenas aptitudes docentes, que se preste a llevarlo a cabo en la primera escuela que le brinde la oportunidad de hacerlo.

¿Hay algún voluntario disponible? Saludos cordiales,

Jose Luis Scanferlato