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Argentina: Mario Bunge, su (falta de) tacto y su filosofía

El 26 de abril pasado, más de 200 personas colmaron el Salón Florentino Ameghino de la Sociedad Científica Argentina (SCA), y otras quedaron afuera, sin poder entrar. ¿Qué ocurría? En un evento organizado por el CFI/Argentina y la SCA, se presentaba el filósofo argentino Mario Bunge.

Inquieto, frontal, motivado. Estos son tres calificativos que apenas esbozan la figura de Mario Bunge. ¿Quiere cuatro más? Agudo, provocador, irónico y apasionado. El filósofo se despachó a gusto durante su breve disertación “Una mirada escéptica hacia los escépticos”. Cuando Bunge elige un título así, la audiencia escéptica se pone un tanto inquieta. Cargó Bunge sin piedad contra “los tres mosqueteros” (sic) Richard Dawkins, Steven Pinker y Daniel Dennett, quienes, según el expositor, han sido ampliamente promovidos por los escépticos “en su afán por destronar la religión y entronar al ateísmo”. No ahorró críticas para la biología evolutiva que se desprende de los textos de Dawkins (“Cree en una bioquímica que no existe” y “lo que está divulgando no es biología evolutiva, y sin embargo es considerado habitualmente por los jerarcas del movimiento escéptico, como una autoridad en biología evolutiva), para Pinker, quien “cree que la naturaleza humana está tan fija desde el nacimiento que cree que el ambiente solamente puede hacer el ‘fine tuning’. Cree que somos lo que son nuestros genomas” y para Dennett, quien “cree que las mentes con computadoras”. “Con amigos como éstos, el escepticismo no necesita enemigos”, bramó Bunge.

Luego continuó con aquello que más le preocupa: los escépticos han sido completamente asépticos en cuestiones de economía y política. “El neoliberalismo es mucho más peligroso que todas las religiones juntas” exclamó, al tiempo que sostenía que el primero “mata”. No está mal, según Bunge, que se publiquen artículos sobre Bigfoot, los OVNIs o astrología, pero lo urgente e importante reside en ocuparse de las políticas –a su juicio nefastasque recaen sobre millones de personas y que están perjudicando a países enteros.

Siguió a su presentación, el ping-pong de preguntas y respuestas con el público. Quien escribe moderó el encuentro y las preguntas no tardaron en llegar. Acompañando cada frase con algún movimiento de sus manos, vivaz e incómodo por tener que usar micrófono, contestó todas las preguntas, inclusive con un “no lo sé”.

El problema es que cuando uno le pregunta algo a Bunge, no sabe con qué se va a venir. Así, respondió “no tengo experiencia” cuando un asistente le preguntó cómo se llevaba Bunge con su propia muerte, y cuando se le inquirió sobre su más grande error en materia filosófica afirmó tajantemente “perder dos o tres años de mi vida leyendo a Hegel” ¿No le aportó nada? “Sí, odio a Hegel”, respuestas que provocaron una carcajada general.

Le tocó el turno a Chávez vía una pregunta sobre cómo veía la situación de la ciencia y técnica en regímenes populistas como Venezuela y Argentina. “Ya me imaginaba” dijo. No le extrañaba que le hagan esta pregunta “en un país conservador como la Argentina”. “No amo a Chávez, ha hecho un culto de sí mismo y tiene un partido que no lo controla, pero ha dicho cosas que a Condolezza Rice no le gustan, ¡y cualquier cosa que no le guste a Condolezza Rice, me gusta a mí!” Aunque hubo aplausos, esta respuesta efectista -a mi juiciono los ameritaba. Pero, Bunge es Bunge… y uno ya lo sabe.

Preguntado por la decadencia del posmodernismo, afirmó que “hoy la ignorancia es una virtud” y que no estaba seguro de que el posmodernismo estuviera decayendo.

Arte, religión, agnosticismo y ateísmo (“si Ud. aspira al puesto de empleado de una perrera en Estados Unidos, puede decir que es agnóstico porque nadie sabe lo que significa, pero ateo, no”), ciencias cognitivas, filosofía y personalidades de la filosofía, entre muchos otros, siguieron en un ida y vuelta en el que la audiencia escuchaba atentamente. ¿Cuáles fueron los filósofos más claros? “Bertrand Russell, John Stuart Mill…” entre otros. “Kant fue oscuro, y no nombro a Heidegger porque no lo considero un filósofo”. Así, continuó un periplo por el egoísmo y el altruismo, la relación de la ciencia y la filosofía, la perspectiva científica, y el humanismo, que no excluyó la incursión por temas paranormales. Preguntado si un juez o un político que creyeran en extraterrestres que visitan la Tierra, en la astrología y otras pseudociencias podían desempeñar idóneamente sus cargos, respondió: “Sí, claro. Siempre y cuando sus creencias no afecten la vida cotidiana de la gente. Si un juez, frente al caso de un desaparecido, en lugar de creer que fue secuestrado y asesinado, cree que la persona fue raptada por extraterrestres… bueno, nos encontramos frente a un imbécil que no sirve ni para ir a comprar el pan”. Le recordé que aquí en Argentina, hubo un juez que hizo exorcizar su juzgado porque una gitana lo maldijo, a lo cual respondió: “No me extraña. En este país ocurren cosas muy extrañas. Este país ha sido capturado por extraterrestres” sentenció, provocando la enésima carcajada del público.

No faltaron sus críticas al gobierno norteamericano. “Voy a proponer a Bush como candidato al Nobel de la Paz, porque ha dejado a su país tan arruinado que ya no va a estar en condiciones de hacer otra guerra… Dentro de diez años lo propongo como Nobel de la Paz”.

Ferviente defensor de la paz, la justicia social, la lucha contra la pobreza y vehemente opositor a los sistemas educativos “prusianos”, autoritarios y dogmáticos, afirmó: “hace cuarenta años que no tomo exámenes, no soy partidario de los exámenes. Son un factor estresante innecesario”.

En su libro 100 ideas, Bunge cuenta que sus padres le decian “vos no tenés tacto, Marucho”. Por ello, le pregunté si esa falta de tacto alguna vez le había resultado ventajosa. “Nunca”, fue su segura respuesta. Sin embargo, creo que de algún modo, una dosis de frontalidad y la ausencia de pelos en la lengua no vienen mal de vez en cuando.

En definitiva, Mario Bunge, más allá de sus ironías, demostró una vasta cultura y varias veces se puso serio, casi enojado. Su principal preocupación es la indiferencia de los escépticos hacia la economía y la política. Habrá que ver qué hacemos los escépticos y librepensadores por abordar dichos temas de una vez por todas.

—Alejandro J. Borgo

La versión completa de la conferencia, junto con la sesión de preguntas y respuestas se encuentra a la venta en DVD. Informes: info@pensar.org

 


 

Chile: sahumerio mortal

Con frecuencia el circo local de lo paranormal ofrece espectáculos irrisorios que, a lo sumo, perjudican el bolsillo de incautos y crédulos clientes. Sin embargo, en otras oportunidades provoca daños significativos. Eso ocurrió hace unos meses cuando todo Chile se enteró del nefasto sahumerio practicado por una curandera, el cual desencadenó un incendio que consumió cuatro casas, y mucho peor aún, terminó con la vida de tres personas.

El trágico suceso tuvo lugar en una Peñalolén, Santiago, la noche del jueves 8 de noviembre de 2007. Hernán Vera, de 64 años, contactó a Mercedes Pastén Carrasco, una curandera mejor conocida en el ámbito sobrenatural como Marrúa Eva. El hombre se acercó a ella porque vivía convencido de que su casa estaba habitada por un “mal” que era el responsable de la diabetes que lo aquejaba, pero también del gran malestar que sentía hacia su hijo.

Una vez que estuvo al tanto de este diagnóstico, Marrúa Eva decidió cobrarle por su trabajo 350 mil pesos (unos 750 dólares), pero, por fortuna para la familia, ella alcanzó a percibir solamente un adelanto de 150 mil pesos. Así fue como la vidente llegó hasta el hogar de Hernán Vera para realizar su sahumerio provista —entre otras cosas— de tres bidones con “agua”. La curandera ordenó que cerraran con llave los portones exteriores de la casa para evitar cualquier interrupción, al tiempo que vociferaba “¡esta casa va a arder en llamas!”.

Una vez que el hijo de Hernán Vera despejó el comedor, la mentalista sumergió una olla dentro de un balde que contenía supuestamente “agua bendita”. Luego esparció un poco de líquido sobre el suelo de madera y procedió a encenderlo. Las múltiples flamas, en apariencia inofensivas, describían una suerte de sendero que el paciente debía atravesar, no una, sino tres veces. La sanadora quemaba hierbas dentro de la olla al tiempo que rezaba y profería garabatos terribles. Arrojaba agua a la olla y las llamas se avivaban. Pero no había nada que temer. Según Marrúa, se trataba simplemente de agua bendita. Se desprendía entonces que el sahumerio ya daba sus primeros frutos.

Todo marchaba viento en popa para la curandera, pero ocurrió un imprevisto, algo que la propia vidente, pese a sus poderes, no pudo “prever”. Cuando transitaba sobre las diminutas flamas (asistido por sus dos hijos, debido a su incapacidad), el pantalón de don Hernán comenzó a incendiarse, suscitando el pánico entre los presentes. En su desesperación algunos familiares le arrojaron el agua contenida en el balde, pero las llamas lejos de atenuarse, se incrementaron. Y cómo no, si el recipiente no contenía “agua bendita”, sino alcohol.

screen-shot-2016-11-23-at-2-40-05-pm“Se empezó a incendiar la casa, pero la señora Eva decía que las llamas eran imaginarias, que nosotros solamente veíamos el fuego, pero que en realidad no se estaba quemando nada”, declaró al diario Las Últimas Noticias del 10 de noviembre la nieta de Vera. En medio del caos, la vidente desapareció del lugar sin que nadie se hubiese percatado de su huida.

El principal afectado agonizó durante tres días en la Unidad de Tratamientos Intensivos del Hospital del Salvador, en Santiago. No pudo reponerse de las graves quemaduras y finalmente falleció. Sin embargo, aquél no sería el único deceso que golpearía por entonces a la ya atribulada familia. El 19 de noviembre, Patricio Vera (hijo de Hernán) murió a causa de una insuficiencia respiratoria. “Él no volvió a abrir los ojos desde el incendio”, comentó con amargura su hija Jocelyn al mismo periódico. Y por último, el 5 de diciembre, Las Últimas Noticias informó del fallecimiento de Nancy Vera (hija de don Hernán) a raíz también de sus graves quemaduras. En definitiva, tres decesos lamentables, derivados todos de un sahumerio que se hizo, paradójicamente, con el propósito de beneficiar a la familia.

En primera instancia, la falsa mentalista fue formalizada por el delito de incendio y fue obligada a cumplir reclusión domiciliaria nocturna durante todo el período que tome la investigación.

—Marcos González

 


 

España: protección del consumidor ante el fraude paranormal

La asociación española Círculo Escéptico ha hecho pública una petición1 para mejorar la protección de los consumidores frente a los fraudes que se cometen en el mercado de lo paranormal. El origen de esta petición se encuentra en la próxima incorporación al Derecho español de la Directiva europea 2005/29/CE2, que regula las prácticas comerciales desleales y que puede tener una importante repercusión en el mundo de los negocios esotéricos. La Directiva obliga a todos los comerciantes a informar claramente a los consumidores acerca de la naturaleza y características de los productos y servicios que ofrecen, lo que implica que los sanadores, tarotistas, videntes, médiums y demás vividores de la credulidad ajena tendrán que explicar a sus clientes que sus servicios no tienen aval científico alguno. Además de estas obligaciones genéricas, la norma europea prohíbe conductas concretas como prometer falsamente la curación de enfermedades o asegurar que un producto o servicio mejorará la suerte en los juegos de azar. Más importante aún, por primera vez se prevé que los Tribunales puedan obligar a que sean los vendedores de “servicios” paranormales quienes tengan que demostrar que realmente son capaces de predecir el futuro, curar enfermedades, proteger contra maldiciones y males de ojo, restablecer el equilibrio energético (sea lo que sea eso) y, en definitiva, hacer todas esas cosas que venden. Hasta ahora son siempre sus clientes quienes, si se sienten engañados, se ven obligados a demostrar que han sido víctimas de un fraude, lo cual dificulta mucho los reclamos.

La Directiva fue aprobada por el Parlamento Europeo en mayo de 2005 y los Estados miembros debían haberla incorporado a sus Ordenamientos Jurídicos antes del 12 de diciembre de 2007, por lo que Círculo Escéptico exige a las autoridades legislativas españolas que procedan de inmediato a llevarla a cabo. Sin embargo, la asociación considera que aunque la Directiva suponga un gran avance no es suficiente, de modo que también solicitan que se adopten otras medidas de protección de los consumidores.

Para Círculo Escéptico es necesario que se proceda a reformar las leyes penales españolas, ya que en la actualidad permiten que la mayoría de los engaños y fraudes paranormales queden sin castigo alguno. De acuerdo con el Código Penal español de 1995, para que un hecho sea considerado como delito de estafa es preciso que la víctima haya actuado completamente engañada por el delincuente. Sin embargo, como dice el Tribunal Supremo español, “se considera que no existe estafa cuando el sujeto pasivo acude a mediums, magos, poseedores de poderes ocultos, echadoras de cartas o de buenaventura o falsos adivinos, cuyas actividades no puedan considerarse como generadoras de un engaño socialmente admisible que origine o sean la base para una respuesta penal. En estos casos, por lo general, se considera que el engaño es tan burdo e inadmisible que resulta inidóneo para erigirse en el fundamento de un delito de estafa”3. Ante esta situación las víctimas pueden acudir a la jurisdicción civil, pero lo máximo que obtendrán será la devolución de su dinero o sus bienes, y los autores del fraude no recibirán sanción alguna, de modo que quedarán libres para poder cometer nuevos engaños. Por este motivo Círculo Escéptico propone que el Código Penal contemple expresamente el abuso de la credulidad de las víctimas a la hora de tipificar un fraude como constitutivo del delito de estafa.

Por último, Círculo Escéptico pide que las administraciones públicas españolas participen activamente en la prevención de los fraudes cometidos en el mercado de lo paranormal. Actualmente las autoridades hacen caso omiso de la existencia de este tipo de negocios, y solamente actúan ante los casos más graves, una vez se han producido y cuando ya es tarde para evitar sus consecuencias, que a veces no son solamente económicas sino que pueden afectar a la salud y la vida de las personas. La tolerancia ante las creencias de los ciudadanos, por absurdas y supersticiosas que sean, no debe confundirse con la pasividad ante los engaños, y un mayor control de los anuncios de prensa, radio y televisión o una mejor atención a las denuncias de los consumidores permitirían evitar muchos abusos.

Los términos en que está redactada la petición han sido muy cuidados, de modo que incluso quienes crean en ese tipo de “servicios” esotéricos deberían sentirse inclinados a apoyarla para evitar los fraudes cometidos en nombre de sus creencias. Sin embargo, hasta la fecha no la ha firmado ni un sólo “periodistas del misterio”, adivinos, astrólogo, sanador o profesional de cualquier otra vertiente del negocio de lo paranormal. ¿Por qué será que no nos extraña en absoluto?


Notas

  1. Texto de la petición en http://www.circuloesceptico.org/cartas.php?ver=5
  2. Disponible en español en http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=CELEX:32005L0029:ES:HTML
  3. Sentencia del Tribunal Supremo de 2 de