Contracorriente

Neuroimágenes para probar la no-existencia de psi… ¿Experimento “contundente”?

“El futuro de la parapsicología es previsible: todos los creyentes genuinos del mundo reproducirán estos experimentos con resultados positivos. Los psicólogos escépticos, si es que se molestan en intentarlo, obtendrán resultados negativos. El público en general no querrá oír el lado negativo. Es una historia demasiado aburrida.”

—Martin Gardner, La ciencia. Lo bueno, lo malo y lo falso

Cuando hace dos años cerró el Laboratorio de Investigación de Anomalías en Ingeniería de la Universidad de Princeton (PEAR), en realidad un histórico laboratorio de parapsicología del que Robert Park —el autor del libro Ciencia vudú— no tenía la mejor de las opiniones (Park, 2007), creímos que se decretaba la defunción de la “parapsicología científica”. Sin embargo, psicólogos de la Universidad de Harvard acaban de resucitarla con una investigación publicada en el Journal of Cognitive Neuroscience: “un logro de éste estudio fue implementar y probar una nueva forma de evaluar la ‘hipótesis psi’ que incorpora los beneficios tecnológicos de la neurociencia cognitiva contemporánea”. Los autores justifican el uso de técnicas sofisticadas de neuroimágenes porque “tienen el potencial para resolver el debate psi” (ya veremos que esta afirmación es antojadiza) y suponen que: “Si psi existiera, ocurriría en el cerebro, de ahí que evaluando directamente la actividad cerebral, ésta debiera ser más sensible que usar métodos conductuales indirectos como se ha hecho hasta ahora” (Kosslyn S. y Moulton, S. 2008). Más adelante explicaremos por qué este supuesto refleja un grueso error epistemológico y marca un sesgo metodológico que culminará en la confirmación de la hipótesis nula anhelada por los mismos investigadores: “estos hallazgos son la evidencia más firme que se haya obtenido contra la existencia de los fenómenos paranormales” (Kosslyn S. y Moulton, S. 2008).

La investigación parapsicológica de Harvard

Stephen Kosslyn es investigador principal, profesor de una cátedra de psicología de la Universidad de Harvard y viene estudiando desde hace largo tiempo el sustrato neural de la visión con técnicas de neuroimágenes.

Moulton y Kosslyn trabajaron con treinta y dos participantes asignados a grupos de a pares. Cada pareja estaba vinculada emocionalmente, según la presunción de que esto “podría facilitar la comunicación paranormal” —si es que hubiera tal cosa. Uno de los dos miembros de cada par sería el “receptor” de los mensajes ESP (siglas de “Percepción Extrasensorial”, en inglés) y su actividad cerebral quedaría reflejada en las imágenes capturadas por un resonador magnético funcional (fRM) que se le aplicaría durante todo el test. A éste sujeto se le mostrarían varias secuencias de dos fotografías, una de cada par sería observada al mismo tiempo en una habitación separada por el “emisor”, quien se esforzaría por “transmitirla mentalmente”. El “receptor” debería acertar cuál de las dos imágenes que se le mostraban era la que estaba viendo su compañero. A la imagen que observaba e intentaba transmitir telepáticamente el “emisor”, se le dio el nombre de “estímulo psi”. La que sólo era vista por el receptor fue denominada “estímulo no psi”. Para la sesión “precognitiva”, se le mostraba de nuevo la imagen ESP (estímulo psi) después de la prueba. La transmisión “emisor-receptor” sería el potencial recurso telepático. El monitor de la computadora donde se presentan las fotografías al emisor servía como potencial recurso clarividente y la segunda presentación del estímulo psi servía como un potencial recurso precognitivo. De esta manera se completaban tres instancias ESP: la telepática, la de clarividencia y la precognitiva.

“En el presente experimento operacionalizamos la hipótesis psi respondiendo a la siguiente pregunta: ¿Reconoce el cerebro de manera selectiva a los estímulos psi?

Por “estímulo psi” entendemos estímulos que no sólo son presentados visualmente sino que también son presentados telepáticamente, clarividentemente y precognitivamente.

Por “estímulo no psi” entendemos estímulos que sólo son presentados a través de los canales sensoriales normales (en éste caso, la visión).

Bajo la hipótesis nula ambos estímulos evocarían respuestas cerebrales indistinguibles. En cambio, si psi existiera, las imágenes obtenidas por escáner cerebral registrarían patrones de respuesta diferentes entre ambos tipos de estímulos.” (Kosslyn S. y Moulton, S. 2008)

En todo el “experimento” se obtuvieron 3.687 respuestas, de las cuales 1.842 (el 50 por ciento) fueron aciertos. Ni en conjunto ni en forma individual se superó lo esperable por azar. En las neuroimágenes no había diferencias de actividad ante la presentación de los estímulos psi o no psi.

“Estos hallazgos son la evidencia más firme que se haya obtenido contra la existencia de los fenómenos mentales paranormales”. (Kosslyn S. y Moulton, S. 2008). Las conclusiones fueron aplaudidas por muchos escépticos y —aunque los mismos autores señalan que no se puede probar un negativo (es decir, que psi no exista)— consideraron que constituye una nueva vía para resolver definitivamente el debate sobre los fenómenos psi.

Algunas objeciones a la “investigación”

La primera de ellas tiene que ver con la interpretación que han hecho los medios sobre la confiabilidad de la tecnología elegida, aunque los investigadores mismos no yerran al considerar sólo las diferencias discretas que pudiera haber en las imágenes obtenidas por escáner, Michael Shermer aclara en Scientific American que “la fMRI mide el cambio de flujo de sangre, no la actividad neuronal” (Shermer, M., 2008).

No creamos que éste tipo de tecnología es “más fina” que cualquier test conductual. La fMRI es una neurotecnología prometedora pero no debemos exagerar sus resultados.

El resumen del artículo señala que “La parapsicología es la investigación científica (sic) de fenómenos mentales aparentemente paranormales (como la telepatía) también conocidos como “psi” (Kosslyn, S. y Moulton, S. 2008). En principio, conviene aclarar desde el comienzo una confusión terminológica: J.B. Rhine utilizó el término “psi” para vincular la “percepción extrasensorial” (telepatía, clarividencia y precognición) con la psicokinesis o PK (control mental del movimiento) en un mismo grupo (Carroll, R.T. 2003). Como la investigación de Kosslyn no tiene en cuenta a la PK, en realidad se trata de una prueba de ESP aunque se anuncie que estudia a psi. Más importante que ello es reafirmar que la parapsicología no es “investigación científica” sino una “pseudociencia”. No afirmo que los investigadores de Harvard sean “pseudocientíficos” pues no defienden la hipótesis psi contra toda evidencia, (Bunge, M., 1983) sin embargo, hacen “mala ciencia”.

Si psi existiera, sería un “milagro” en el sentido de Hume: “Un milagro es una violación de las leyes de la naturaleza… la bellaquería y locura de los hombres son fenómenos tan comunes que yo debería creer mucho más que los más extraordinarios eventos provienen de su acción que de la violación de las leyes de la naturaleza” (Hume, D. 1945). “Sería una nueva fuerza desconocida para la ciencia y de existir, todo sería diferente de como lo vemos ahora: afectaría a todas las cosas de algún modo”(North Texas Skeptics, 1997). “Las cuatro fuerzas de la naturaleza que conocemos pierden intensidad a medida que se alejan de su fuente. Rhine siempre ha considerado esto como prueba de que las fuerzas psi caen enteramente fuera de los límites de las fuerzas conocidas” (Gardner, M. 1988). Todos los parapsicológos —desde Rhine hasta Sheldrake— necesariamente deben ser dualistas, no pueden permitir que algo que viole las leyes naturales sea material (mucho menos que ocurra dentro del cerebro, como pretende Kosslyn): necesariamente debe ser algo “inmaterial” y elusivo, incomprobable. El título de la investigación que tratamos: “Utilización de neuroimágenes para resolver el debate psi” es, por lo menos, ingenuo.

Nunca alguien ha descrito los mecanismos de psi. “Las tesis de la investigación psíquica (N.del E: por “psíquica” entiéndase “parapsicológica”)…son meras afirmaciones acerca de la existencia de ciertos acontecimientos raros, sin precisión acerca del posible mecanismo de la producción, la propagación y la recepción de los mensajes psíquicos” (Bunge, 1983). “Todos los estudios que proponen buscar ESP no están investigando ESP porque no saben qué cosa es ESP, a lo sumo buscan anomalías.” (Novella,S. 2008). Siguiendo a Bunge: “La única interpretación de las supuestas anomalías que puede admitir un parapsicólogo es que se trata de hechos no-físicos y no-normales: en cuanto intente ser más preciso se arriesgará a la refutación inmediata. (Bunge, 1983).

Price ya lo había planteado con gran lucidez en la revista Science: “Si la parapsicología y la ciencia son incompatibles ¿por qué no rechazamos a la parapsicología?. Sabemos que la hipótesis alternativa —que algunos hombres mienten o se engañan a sí mismos— cabe muy bien dentro del marco de la ciencia.” (Price, G. 1955).


Referencias

  • Bunge, Mario.1983. La investigación científica. Ed. Ariel.
  • Carroll, Robert Todd. 2003. Skeptic’s Dictionary. John Wiley & Sons, Inc.
  • Gardner, Martín. 1988. La ciencia. Lo bueno, lo malo y lo falso. Alianza Editorial.
  • Hume, David. 1945. Investigación sobre el entendimiento humano. Ed. Losada
  • Kosslyn S. y Moulton, S. 2008. “Using Neuroimaging to Resolve the Psi Debate” en Journal of Cognitive Neuroscience. 20:182-192.
  • North Texas Skeptics. 1993. “Extra-sensory perception fact sheet”, en http://www.reall.org/newsletter/v05/n02/esp-fact-sheet.html.
  • Novella, Steven. 2008. “Looking for ESP in the brain”, en. http://www.theness.com/neurologicablog/index.php?p=158.
  • Park, Robert. 2007. “Unconscious: Princeton Engineering Anomalies Research (PEAR)”, en http://bobpark.physics.umd.edu/WN07/wn021607.html.
  • Price, George. 1955. “Science and the supernatural”. Science. Vol.122, 3165, p. 359-367.
  • Shermer, Michael. 2008. The Brain Is Not Modular: “What fMRI Really Tells Us. Metaphors, modules and brain-scan pseudoscience”, en Scientific American April, 2008.