Pastillas

ENTREVISTA A IAN ROWLAND

El arte de la “lectura en frío” (cold reading) ¿requiere habilidades especiales, o cualquiera puede llevarla a cabo?

Ian Rowland, mentalista inglés
Ian Rowland, mentalista inglés

Claro, es como cualquier otra cosa: todos pueden aprender cómo hacerla, pero siempre va a haber personas que tienen un talento o una habilidad natural para ello. También la “lectura en frío” puede llevarse a distintos niveles. Realmente es muy fácil hacer lecturas “parapsicológicas” que van a sonar bien y brindarán una respuesta exitosa. Hay sistemas y métodos que no requieren habilidad alguna — sólo tienes que mezclar algunas afirmaciones del tipo Barnum y otros elementos que provienen de un libreto rígido. Obviamente, esto puede llevarse a un nivel más avanzado y sofisticado, y ello requiere más trabajo, más tiempo y quizá una mayor habilidad natural.

Un punto para destacar es que la mayoría de los llamados “videntes” profesionales que usan la lectura en frío no son muy buenos, y cuando digo esto no pretendo ser descortés, cínico o desdeñoso. Es simplemente la verdad. En gran parte no son muy buenos porque sencillamente no tienen por qué serlo. Resulta que la mayoría atiende a clientes que están predispuestos a creer, o simplemente carecen de las herramientas mentales para analizar lo que está pasando y analizarlo.

¿Qué opina del show televisivo de la NBC en el que Criss Angel y Uri Geller actuaron como jurados. ¿Todo estaba preparado? ¿Ha visto la actuación del Sr. Callahan y su supuesta “comunicación con los muertos”?

Existen varias versiones de este programa en diferentes países. La única que he visto es aquella producida para la NBC en los Estados Unidos, así que es la única que puedo comentar. Me pareció que era maravilloso ver un programa de TV de máxima audiencia dedicado al mentalismo y a la magia mental, ya que es un campo que amo y que usualmente es resistido por la televisión. Me pareció que el manejo de la producción fue bastante equitativo, y a los ejecutantes se les dio un generoso tiempo de actuación, teniendo en cuenta los estándares televisivos. Sé que ha habido cierto debate en la comunidad mentalista sobre si el programa resultaría una buena o una mala publicidad para el mentalismo. Supongo que la única respuesta correcta es decir “el tiempo lo dirá”. Sin embargo, mi firme opinión es que no va a tener efecto alguno, y que a pesar del interés a corto plazo que el show generó, se perderá en la bruma del olvido.

Creo que la “comunicación con los muertos” del Sr. Callahan fue muy ambiciosa. Dado el formato del programa, siempre iba a ser difícil para él que pareciera plausible y convincente, y él ciertamente se comprometió totalmente. Diría, para ser justo, que lo hizo tan convincentemente como era posible, y ello es todo un logro. A algunos puede haberle parecido entretenido, a otros no. Siempre habrá muchos matices en las opiniones sobre este tema, como los hay en cualquier otra forma de entretenimiento. Personalmente, preferí con mucho el estilo del participante que finalmente ganó el show, Mike Powers, y me sentí muy bien por él cuando ganó.

¿Qué piensa de Uri Geller? ¿Es un mago, un fraude o qué?

Según mi opinión, es un ejecutante extremadamente dotado con varios logros notables en su haber, y hay mucho para admirarle. También —y otra vez estoy expresando mi opinión personal— creo que el “doblamiento de metales” es el efecto mágico de close-up más exitoso de todos los tiempos, si se evalúa en términos de su impacto sobre el público general. Creo también que Geller ha probado ser extremadamente experto en construir una buena relación con la prensa y la televisión, comprendiendo la naturaleza de reciprocidad de esa relación. No nos olvidemos que logró la fama cuando apenas tenía veintitantos años. El hecho de haber manejado tan bien y tan exitosamente toda la atención de los medios que recibió, siendo tan joven, es realmente destacable, y me sugiere no sólo que es muy listo e inteligente, sino muy precozmente talentoso. También admiro el hecho de que se las haya arreglado para mantener su perfil durante más de tres décadas, y que todavía sea muy conocido. Asimismo, está muy bien teniendo en cuenta su edad, y obviamente se cuida mucho.

Nunca usaría la palabra “fraude”, primero que todo porque es un término con un significado especialmente legal, y no soy ni abogado ni policía, y segundo porque creo que es un término agraviante que hace que la discusión se vuelva innecesariamente antagonista. Todo lo que podría decir es que tengo un punto de vista acerca de cómo entretengo a la gente con el mentalismo, y comprendo que no todos los ejecutantes lo compartan. Personalmente, no trato de hacerle creer a nadie que tengo poderes parapsicológicos genuinos, y no querría hacerlo tampoco. Me gusta ser honesto conmigo mismo, y con cualquiera, incluyendo a mi audiencia. Si yo pretendiera ser un doctor sobre el escenario, haría lo mejor para que esa representación fuera convincente y entretenida para que la gente la disfrutara. Una vez terminada la obra, recibiría los aplausos y la audiencia comprendería que era sólo un espectáculo, sólo “hacer de cuenta que”. Tomo la misma actitud respecto del mentalismo —hago el mejor espectáculo que puedo, pero cuando éste termina, termina. No trato de hacer que nadie crea en algo que no es verdad. Me gusta mantener ese tipo de comprensión con mi audiencia, de manera que tanto el público como yo sepamos qué es real y qué no.

Como ejecutante, elijo las cosas para mí, y otros elegirán lo propio. Eso es todo. Hago lo que para mí funciona, y otros hacen lo que funciona para ellos.

¿Qué es lo más extraño que experimentó en su vida?

No tengo qué decirte con respecto a experiencias raras o paranormales, porque no tengo ese paradigma, así que no podría analizar o procesar la experiencia utilizando esa terminología. Pero la vida me asombra todo el tiempo. Cuando exploras la naturaleza, el arte, la ciencia, la música, la tecnología, las matemáticas y otras disciplinas, encuentras más cosas extrañas, sorprendentes, extraordinarias y deliciosas de lo que jamás podrías comprender o apreciar completamente. Lo mismo es cierto respecto de la ingenuidad y el esfuerzo humanos, así como la amabilidad, el amor y la generosidad de la gente. He sido lo bastante afortunado como para viajar a distintas partes del mundo, y siempre me topo con las más extraordinarias y asombrosas cosas que hace la gente, así como con su increíble amabilidad.

Creo que la experiencia más extraña de todas, y la única que está en el tope de la lista, sería todo aquello que sucede cuando nos enamoramos de alguien, y cuando cada uno de nosotros encuentra lo que realmente significa amar y ser amado. Para mí, esta es la experiencia más asombrosa y extraordinaria que podemos tener, y sí, ¡creo que entra dentro de lo extraño también! Lo es, ¿o no? Vas por la vida y te encuentras con gente todo el tiempo, y en el 99 por ciento de los casos sólo interactúas normalmente y no piensas en nada. Entonces ocurre que conoces a una persona especial, y de repente quieres ir hasta los confines de la Tierra, mover montañas, sólo para estar con ella, y puede transformar tu vida simplemente con una palabra, una sonrisa o un beso. Es extraño, pero extraño en un sentido hermoso.

¿Cómo ve al “movimiento escéptico? ¿Cree que los escépticos deberían abordar temas más importantes que la parapsicología o la astrología (digamos religión, política, economía y otros)?

No estoy seguro de lo que es el “movimiento escéptico”. Quizá es uno de esos términos que significan cosas distintas para diferentes personas. No creo estar en condiciones de dar ningún consejo, y no es mi rol decir lo que la gente debería o no abordar, o qué cosas debe discutir la gente, o sobre qué debe escribir.

El único aspecto de todo esto que yo siento muy firmemente es que un mensaje positivo es mejor que uno negativo, y hay muchos escépticos que lamentablemente parecen estar determinados a no comprender esto, o no actuar. Muy a menudo, la idea de “escepticismo” se expresa en términos negativos, como una lista de cosas que una persona no debe creer o piensa que no tiene validez. Seguramente, hay definiciones más apropiadas. Sin embargo, en el lenguaje común y en las discusiones públicas, se da a menudo el caso en que los “escépticos” se presentan como el espacio negativo que queda cuando abandonas un cierto cúmulo de creencias, o permiten presentarse de esta forma. Hasta la propia palabra es inútil. “Escéptico” es un término que no va a granjearse la aceptación de la gente, y en cualquier caso, en mi propio idioma suena terriblemente cercana a “séptico”.

La gente a la que generalmente se denomina como “escépticos”, son realmente amantes apasionados de la verdad y la realidad, de la comprender las cosas de manera que no seas estafado por timadores cursis. Se apasionan por entender por qué funciona la ilusión de la radiestesia y qué ocurre realmente cuando alguien siente y cree que puede buscar agua o encontrar oro. Están intoxicados con los secretos sobre cómo funciona realmente el universo y en todos los estratos de la percepción y el razonamiento defectuoso que a veces oscurece el panorama.

¿Cómo podemos estar seguros de que no estamos cometiendo hoy los mismos errores que en el siglo XVII, cuando las mentes más sabias pensaban que, aunque nadie lo hubiera hecho jamás, volar en un palo de escoba era una amenaza?

Echemos un vistazo a las falacias más comunes, tales como “post hoc, ergo propter hoc”. Esto surge todo el tiempo en todos lados. ¿Por qué? Los ñinos de la escuela primaria pueden entender esta falacia en cinco minutos cuando se las explicas. Sin embargo la falacia surge una y otra vez.

Creo que los “escépticos” podrían encontrar un nuevo nombre, y también una nueva forma de hablar sobre lo que les preocupa, y sobre lo que hacen. Debería ser un mensaje positivo sobre la alegría, la comprensión, el asombro, la risa y el descubrimiento. Debería ser un triunfo del razonamiento correcto y la diversión de juntar evidencia que realmente arroje luz sobre la oscuridad. De esta forma, creo que el mensaje llegaría más lejos, y más rápidamente de lo que ocurre en el presente.