Editorial

Carpe diem

“Vivir el momento”. ¡Cuántas veces lo habremos repetido! Dejar por un momento las preocupaciones cotidianas referidas al futuro, a lo que vendrá, y centrarnos un poco más en el presente, en lo que nos toca vivir hoy. Y no es una suerte de estrategia hedonista ni un anodino cliché: es una firme exhortación para disfrutar de la vida. En eso pensaba cuando me enteré de la temprana muerte de nuestro colaborador Mariano Moldes. Una mente brillante, curiosa, una persona a la que sin duda le quedaban muchas cosas por hacer. Este biólogo, filósofo y prolífico escritor falleció a los 41 años. Fue orador de la Primera Conferencia Iberoamericana sobre Pensamiento Crítico, realizada en Buenos Aires en septiembre de 2005 y, entre sus innumerables actividades, tradujo al castellano el libro “Fundamentos de Biofilosofía”, de Mario Bunge y Martin Mahner.

En este número, Alejandro Agostinelli ha escrito una emotiva nota para recordar a Moldes. Su título es bastante elocuente “El filósofo en musculosa”. El lector ya verá por qué.

Negando el SIDA

Parece mentira, pero hay científicos que niegan que el VIH sea el causante del SIDA. Nicoli Nattrass escribe sobre los peligros que acechan, sobre todo a los países pobres, basándose en datos y experiencias que ya han dejado víctimas fatales. El movimiento de los negadores del SIDA, a través de un “Panel Asesor”, ha tenido una nefasta influencia sobre las autoridades gubernamentales de Sudáfrica. Las consecuencias para la salud de la población serán terribles si no se pone freno a esta locura.

En “Controversia”, Jorge Alfonso Ramírez reflexiona sobre aquellos integrantes de la jerarquía religiosa que sostienen la tristemente disparatada tesis de que los desastres naturales son un castigo divino. En “Contracorriente”, el psicólogo y habitual colaborador de Pensar, se dedica a desentrañar algunas características de los mal llamados “sabios idiotas”, los “Rain Man” de la vida real.

Igualmente interesante resulta el artículo “Tengo razón”, del físico Daniel Altschuler, sobre todos los sesgos cognitivos que nos impiden ejercitar el pensamiento critico. Y… ¡tiene razón! También presentamos una breve reseña del Congreso Mundial realizado en Beijing por el CFI-Transnational. Los temas tratados resultan relevantes para cualquier persona comprometida con la difusión del racionalismo: la ciencia y el público, la ética y el método de la ciencia, la investigación científica y lo paranormal, la comunicación de la ciencia y los medios, la investigación científica y el humanismo secular, y la cultura y moral de la ciencia.

Completan este ejemplar las noticias locales provenientes de distintos países de Iberoamérica. Y al hablar de la región, no puedo dejar de mencionar mi preocupación como humanista, al mismísimo momento del cierre de esta edición, respecto de los rumores de guerra entre Colombia, Venezuela y Ecuador.

Hasta el próximo número y… carpe diem.